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La era de la incertidumbreTiempo de lectura 3 min

Last updated on 13/05/2021

Mayo ha comenzado con una doble encrucijada para el país: Aunado al tercer pico de Covid -19, el paro nacional iniciado el 28 de abril, se ha prolongado de manera indefinida, sumiendo a Colombia en una situación de preocupación mundial. ¿Qué le espera al pequeño y mediano empresario?

El proceso de adaptación a la nueva normalidad ha seguido su rumbo. Un año tras, las MiPymes apenas intentaban entender el cambio en las dinámicas y procesos producto de la pandemia. No se tenía certeza de tiempo o condición; no había en su mayoría, un plan de contingencia o alternativa en una situación como la desatada a nivel mundial. El pánico se apoderó de los mercados, acelerando el cierre o suspensión definitiva de muchas empresas, en diferentes sectores económicos, en especial, los que dependían del contacto directo con el cliente, como restaurantes, discotecas, cines y un sinnúmero de gremios.

Caídas en las exportaciones de 52,3% o disminución de 7,8 % en el comercio minorista, son cifras que se vieron reflejadas con un PIB de -6.8% y 3,75 millones de colombianos desempleados, cerrando el 2020. A un año y dos meses de haberse declarado la emergencia mundial en nuestro país (Con el Decreto 417 del 17 de marzo de 2020, el cual declaró Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en todo el territorio Nacional), la adopción acelerada de recursos tecnológicos ha convertido en uno de los principales salvavidas de las pequeñas y medianas empresas para la adaptación de esta nueva realidad y la supervivencia de sus negocios.

Acorde con los resultados de la encuesta Visión Pymes 2021, la adopción del teletrabajo (55% en pequeñas empresas y 65% en medianas), el aumento en el uso de computadores y celulares, así como la proyección en el mejoramiento de la estructura tecnológica empresarial (ciberseguridad, alojamiento de datos u optimización en equipos de cómputo), destacaron como plan en un 63% de los empresarios encuestados.

El 28A: El día en que Colombia se detuvo.

El ya conocido y derogado proyecto de Reforma Tributaria presentada por el gobierno nacional, fue para muchos, la gota que derramó el vaso, e incendió la chispa de una manifestación social, caracterizada por el inconformismo, y que se ha prolongado por semanas enteras, radicalizándose y poniendo a nuestro país en el centro de la atención internacional.

Sin lugar a dudas, todo paro, manifestación o protesta tiene efectos directos sobre la economía. Aún más cuando acontece en medio de una crisis por la ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCIs) a nivel nacional. ¿Qué puede pasar entonces con nuestras MiPymes con esta nueva “prueba de fuego”?

Pese al complicado año que representó el 2020 a nivel económico, las proyecciones para el presente han sido y son positivas. El inicio de la vacunación en Colombia, las expectativas favorables en financiación externa, así como la recuperación de la confianza (eso si, a paso lento), se han convertido en constantes. Aunado a esto, la adecuación de protocolos de autocuidado y uso generalizado de prácticas como el teletrabajo, se han convertido en componentes claves para la operación de un amplio sector de MiPymes frente al Covid, y ahora, en medio del paro nacional.

Resistencia, resiliencia y constante adaptación a las circunstancias, parece ser la constante en esta era de incertidumbre; No obstante, y más allá de los hechos, si algo caracteriza a los pequeños y medianos empresarios es precisamente su capacidad de sortear los avatares de los mercados y la economía, usando su creatividad y recursividad para seguir adelante.

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